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Desde que nació nuestro primer hijo todo ha cambiado

El nacimiento de un niño no es tan solo un acontecimiento que corona la creación de una nueva vida, también da lugar a una nueva forma de estructuración familiar, la paternidad…

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Desde que nació nuestro primer hijo todo ha cambiado en mi casa mi mujer ya no es como era y ahora siento que ya no la importo. Todo gira en torno a él y parece que nos estamos distanciando. ¿Esto va a ser así siempre?

El nacimiento de un niño no es tan solo un acontecimiento que corona la creación de una nueva vida, también da lugar a una nueva forma de estructuración familiar, la paternidad. Ser padres y ser pareja son dos conceptos que, aunque puedan compartir los mismos protagonistas, no tienen mucho que ver entre sí.

La diferencia primordial radica en que las reglas de la pareja se establecen en función de ambos miembros, atendiendo a sus gustos y preferencias, sin embargo, las reglas de la paternidad se rigen en función de las necesidades de un tercero, el hijo. En el momento en que se gesta la paternidad aparece un nuevo rol a desempeñar, y este nuevo rol, aunque parezca evidentemente distinto en la teoría, se entremezcla con extrema facilidad en la cotidianidad de la vida.

Otra gran diferencia entre estos dos roles es que el rol de pareja es un vinculo de elección y, por tanto, su duración puede ser limitada, sin embargo un vinculo parental es casi indisoluble. La pareja puede decidir dejar de ser pareja, pero unos padres no pueden dejar de ser padres.

Todos conocemos alguna historia de algún hijo afectado por la separación de sus padres, por la aparición de nuevas parejas, la desatención del rol paterno o materno al desaparecer el vínculo de pareja y la aparición de deficiencias en la crianza, por la falta de cohesión de unos padres que ya dejaron de quererse. Por eso, es necesario resaltar la diferencia de estos roles, comprender que entrañan premisas de relación diferentes y la necesidad de parcelarlas y saber atender a cada uno en su justo momento. La intromisión de ambos roles es casi inevitable, pero siempre podemos cuidar de que afecte lo menos posible en la crianza de nuestros hijos e incluso, ¿quién sabe? que la enriquezca. Comenzar la tarea de ser padres es un cambio en nuestras vidas que en algunos casos nos lleva a una crisis de pareja. En ocasiones, se requiere unas pautas de orientación para ajustarse a los nuevos modelos.

 

David Segovia Castelló

Psicólogo Sistémico

ELEAInstituto Psicoeducativo