CONSEJO Y ORIENTACIÓN

Escuela de Padres Madrid

Escuela de padres

Ser padres es un hermoso compromiso con la naturaleza que la mayoría de las personas deseamos realizar. Unido a ese compromiso va la responsabilidad de actuar como padres, de educar a los hijos para que aprendan a desenvolverse en la familia, en la escuela y en la sociedad.

Ser padres implica educar, pero la educación no es una tarea fácil, sobre todo si va añadida a nuestros quehaceres del día. En ocasiones acertamos, en otras, somos conscientes de que nos equivocamos, pero la realidad es que la mayoría de los padres no han tenido ninguna preparación, y viven, por acción o reacción, de los esquemas que nuestros padres nos trasmitieron.

¿Sabremos educar?, ¿lo estaremos haciendo bien? son interrogantes que surgen y que, en ocasiones, nos llevan a los pensamientos y sentimientos que se esconden detrás de frases como “no me hacen caso”; “me paso el día repitiendo lo mismo”; “desde que llegan a casa, todo es una pelea”. Estos mensajes nos generan un sentir, que si se prolonga, ocasionan agotamiento.

Pero nuestros hijos son así porque así les enseñamos a ser

Es cierto que existen variables orgánicas que hacen que cada persona sea distinta, pero también es cierto que los comportamientos, positivos o negativos, que tenemos y que vuestros hijos tienen, son producto de un aprendizaje.

Dejemos miedos e inseguridades. Es necesario leer, formarse, ya que de la educación que demos a los hijos dependerá su futuro y, de alguna manera, el nuestro.

La importancia de la educación familiar

La familia es la institución primordial de la educación y los padres, los primeros educadores. Es en la familia donde se desarrolla lo más profundo de la persona, las actitudes ante la vida, la orientación moral y religiosa, el uso responsable de la libertad y, en general, el cultivo de la personalidad. En el núcleo familiar es donde toda persona recibe los primeros y más decisivos estímulos para su desarrollo.

Los padres son los primeros modelos de sus hijos, a los que éstos, de pequeños, imitan con gran naturalidad. Los hijos se llegan a parecer a los padres, no sólo en los rasgos físicos, sino también en los gestos, en la forma de hablar, en el carácter.

El proyecto educativo familiar

La educación familiar no debe ser meramente solventar lo mejor posible las situaciones que se presentan. Debe partir de unas creencias, unos contenidos de formación que den respuesta a preguntas como: ¿qué quiero para mi hijo? ¿cómo le quiero educar? ¿qué considero valioso? ¿qué valores quiero transmitir?. A partir de unas creencias, el proyecto de educación familiar se concreta en unas metas, unos procedimientos, una forma de interacción padres-hijos.

Cuanto más consciente, perseverante y coherente sea la acción educativa familiar, mayor será su influencia en la formación de sus hijos. Cuando falta esta vida educativa familiar se produce importantes carencias en el desarrollo.

La relación, a la que hacemos referencia, supone, ante todo, dedicar tiempo a los hijos y, en esta dedicación es más importante la calidad que la cantidad. El tiempo compartido es muy importante para el desarrollo equilibrado de los hijos y para la construcción de una vida familiar sana.

Tener un proyecto educativo familiar no supone que los hijos se deben ajustar a nuestras expectativas. Supone, por el contrario, enseñarles a crecer, ayudándoles a ser responsables y libres, para que crezcan en la autonomía.

ELEA quiere colaborar con la familia

ELEA se propone colaborar con los padres para ayudarles a construir su proyecto educativo familiar.

  • Formándoles en el conocimiento de cómo aprenden los hijos sus comportamientos.
  • Ayudándoles a aplicar los conocimientos a situaciones concretas para desarrollar actitudes educativas.
  • Contribuyendo a que definan los valores, principios y normas de convivencia que cada familia quiere transmitir.
  • Ofreciendo estrategia para una educación positiva que cree un ambiente familiar agradable.
Cómo lo haremos

La Escuela de Padres se desarrollará a tres niveles:

  • Gran grupo: Dirigido a 15-16 personas, que están en proceso de construir su familia y quieren aprender. Se trabajará en una sesión quincenal.
  • Taller de padres: Dirigido a un grupo más reducido de padres que se encuentran en situación de conflicto leve.
    Se podrán agrupar a padres de hijos hiperactivos, disléxicos, adoptados o con otras características comunes. Se trabajará una sesión a la semana.
  • Orientación a los padres de una familia: no sustituye a la psicoterapia familiar. Está opción se da cuando las necesidades son de consejo para construir las pautas familiares. Puede servir de complemento. Se realiza una vez por semana.

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